Respuesta Sexual

Biológicamente, la respuesta sexual es un conjunto de reacciones bioquímicas, hormonales, vasculares y neuromusculares que se producen en las personas como respuesta ante determinados estímulos, que son interpretados por el cerebro como estímulos amorosos.

También puede definirse como la respuesta emocional y sociocultural ante estímulos afectivos que permiten la comunicación sexual de las personas.

La atracción sexual es un conjunto de sensaciones psicobiológicas y espirituales y la respuesta sexual humana es su consecuencia lógica.

El secreto de estas sensaciones tan excitantes y turbadoras se encuentra en la química de nuestro organismo. Desde hace varias décadas los investigadores vienen descubriendo que detrás de cada función psicofísica existe una serie de sustancias químicas que son las responsables de esas actividades.

Todo comienza en el cerebro, con sustancias llamadas neurotransmisores que promueven la actividad de otras sustancias químicas del mismo cerebro o de órganos más alejados como las glándulas suprarrenales, los ovarios, los testículos, la glándula tiroides y muchos otros.

Por ejemplo, el deseo sexual no podría existir si una hormona llamada Testosterona no estuviera circulando en cantidades específicas en la sangre de hombres y mujeres. Su disminución por debajo de ciertos niveles, contribuye al DSI o Deseo Sexual Inhibido que es una disfunción.

Cada sensación corporal o emocional que tenemos, como placer, miedo, ternura o rabia son la manifestación de cambios químicos que se producen en el organismo y que son procesadas por el cerebro, que le da significado y entidad.

El ser humano funciona como un procesador interminable de sustancias químicas como la adrenalina, las endorfinas, la oxitocina, los estrógenos, los andrógenos y cientos de otras. Estas sustancias deben mantener un saludable equilibrio entre ellas para que nuestra sexualidad funcione adecuadamente y existen muchas situaciones en las cuales este equilibrio se rompe.