Fuente: Informe Malo de Molina. Los españoles y la sexualidad
El origen de la masturbación como tabú.
La masturbación ha sido considerada a lo largo del tiempo como
causa de numerosas enfer-medades, tanto psíquicas como orgánicas.
Pero el origen de esta valoración no se encuentra en las consecuencias
que para la salud pudiera tener esta práctica, sino que su génesis
hay que buscarla en prohibiciones de tipo ideológico –morales
y religiosas –relacionadas profunda-mente con nuestra cultura.
Han sido necesarios avances en la ciencia médica y en psicología
para darse cuenta que la masturbación, al contrario de lo que
se pensaba, es una práctica normal, incluso una exigencia para
el adecuado desarrollo de la sexualidad adulta y de la personalidad.
Relación existente entre fantasías y masturbación.
La importancia de la fantasía en todo lo concerniente a la sexualidad
es de primer orden. Las fantasías del adolescente constituyen un
aprendizaje de las relaciones que tendrá posterior-mente.
Las fantasías forman parte de la sexualidad del mismo modo que
la imaginación está presente en el juego. Lo positivo de
las fantasías no es otra cosa que su función, o con otras
palabras, su utilidad, su “necesidad”.
Una de las formas más satisfactorias de disfrutar una fantasía
sexual es masturbándose. Siem-pre que nadie te descubra y te interrumpa.
Con la autosatisfacción sexual eliges sexo, persona o personas,
objeto, tiempo, lugar y tipo de actos; y sin más limitaciones que
tu propia imagi-nación.
La masturbación como forma de vivir la sexualidad.
La práctica de la sexualidad demuestra que la masturbación
es una forma de vivir la sexuali-dad, cuya función es más
relevante en determinadas circunstancias, pero que siempre juega un papel
importante.
La mayor parte de los españoles han practicado la autosatisfacción
sexual. Los hombres des-tacan por encima de las mujeres, manifiestan más
constancia y afición.
Lejos de ser una práctica limitada a la adolescencia y en general
a la juventud, es un agradable ejercicio que dura toda la vida, aunque
los jóvenes se masturben más que los mayores.
Estímulos que sirven como motivo de satisfacción.
Dichos estímulos son de índole variada, como corresponde
a una práctica que, en principio, no pone límites a la imaginación.
Los estímulos a los que se recurre con más frecuencia son
los que menos cuestan y en los que se pone a prueba sobre todo la imaginación.
En los varones los estímulos motivo de excitación más
frecuentes son: películas pornográfi-cas, revistas, contemplar
zonas erógenas, narraciones eróticas...
En las mujeres: fantasías sobre el acto sexual, contacto físico
con otro cuerpo, narraciones eróticas, revistas...
Aspectos positivos de la masturbación según la opinión
pública.
- Es una práctica natural e inofensiva.
- Es necesaria para el desarrollo de una sexualidad normal.
- Es una práctica necesaria para conocer el propio cuerpo.
- Desarrolla la identidad sexual.